Buenos días a todos, soy yo, Astrid Daemond, y esta es mi entrada semanal.
A todos nos ha gustado alguien, alguna vez, no importa quien, nos gustaba alguien, esa persona tenía toda nuestra atención y ocupaba gran parte en nuestra mente y corazón diario, era lo primero que pensabas al despertar y lo que no te dejaba dormir.
Muchas veces ese amor no es mutuo, no nos corresponde a nosotros, sin embargo, nos aferramos a que sí es, y que debe o puede algún día pasar, pero realmente no. Todos tenemos igualmente un crush, así hemos decidido llamarle a esos amores imposibles que la vida nos pone en frente para sufrir un rato.
Aferrarse o clavarse a alguien es malo, te desgasta demasiado, mientras tú piensas días y noches enteras en esa otra persona, ella/él apenas nota que existes. Mientras tú te mueres por tomar su mano, otra persona la tiene y no la valora. Mientras tú estás dispuesto a darlo todo, ella no le interesa responder a un mensaje tuyo. Sí, así es, duele; duele mucho. Querer a alguien, no; duele el hecho de que tú puedes mover montañas, atravesar ríos, lagos y mares por esa persona, y ella no moverá ni una piedra por ti, porque no siente nada. Al pasar el tiempo, te das cuenta cuanto te haz entregado a esa persona, para que al final, sólo seas una que otra por ahí más.
Si me juro a sacarte
De cada rincón de mi vida,
No podré olvidarte,
Haciendo más grande la herida.
Si pretendo borrar cada beso
Que nunca pude dejarte,
Se que en el proceso
Volveré a buscarte.
Si aparento ser el más fuerte,
Y que tú ausencia ya no importa,
Haré de mi vida un lecho de muerte,
Cuando te pienso mi latido se corta.
¿Como pretendo olvidar lo que no existe?
Nunca te dije lo que por ti tanto siento,
Si tú con otros ojos nunca me viste,
Y tú a mi siempre me robaste el aliento…
Deberé seguir disimulando que no me duele,
El quererte aunque tú igual no me quieres,
En el silencio mi mente será quien me consuele,
Al imaginarme un mundo donde tú si me quieres…
Las señales a tu vida fueron llamadas perdidas,
Buzones de voz sin respuesta que deje en tu vida,
A pesar de todos mi vida siempre serás bienvenida,
Ya sea a limpiar el desorden… o dejarme más heridas…
Vivir fingiendo una sonrisa cuando te vea,
Callar lo que siento por miedo a que no me quiera,
Escribirte un verso aunque tu nunca lo leas,
Parecer que estoy vivo aunque por dentro yo muera.
Aprender a disimular y aceptar lo que pienso,
Mientras tus actos fortalecen lo que evidencio,
Que tú no me quieres y yo te sigo de intenso…
Este será mi castigo por amarte en silencio…
